domingo, 14 de febrero de 2016

¿Típico cuento de hadas?


Ante los cascos de su caballo, cayó la puerta y el puente levadizo de aquella fortaleza oscura. En su largo camino había luchado valientemente para ayudar a derrotar las hordas de criminales que andaban sueltos por el reino. Para obtener las pistas necesarias que le ayudarían a cumplir su objetivo, había tenido que usar todo su ingenio y descifrar el acertijo planteado por un maquiavélico duende del pantano.

Había viajado durante meses soportando el intenso sol del verano y las fuertes tormentas del invierno con sus heladas mortales. Había tenido que cruzar los bosques más peligrosos, enfrentando a bestias salvajes. Con valor había retado al malvado brujo, resistido su encantamiento más poderoso y lo había derrotado en el último instante. Había librado las peligrosas trampas del camino gracias a su astucia. Con la flecha de su arco había vencido al terrible dragón rojo que custodiaba la fortaleza y atormentaba a los aldeanos de los pueblos cercanos.

Había comandado un ejército de valientes, en el asedio contra sus enemigos; finalmente, había tenido un duelo a muerte contra el despiadado caballero negro y obtenido la victoria gracias a su técnica con la espada. A la corrupta condesa, no le había quedado otra alternativa que ordenar la rendición de sus últimos guardias. Ahora ya no habían enemigos en el campo de batalla ni nada que se interpusiera en su camino, nada que le impidiera llegar hasta el amor de su vida.

Avanzó corriendo por las escaleras, mientras se sacaba la desgarrada y sucia capa, hasta llegar a la habitación más alta de la torre. De un puntapié derribó la puerta de madera desvencijada, se sacó el incómodo yelmo, se limpió el sudor del rostro y se acomodó el cabello. La visión le conmovió el corazón; al entrar, ahí estaba él, pálido, indefenso, con ojeras en el rostro, encadenado con grilletes y casi muerto de hambre. La valiente guerrera se le acercó, rompió las cadenas que lo ataban con un golpe de su espada, lo ayudó a ponerse en pie y selló finalmente su rescate con un beso.


8 comentarios:

  1. Porque todos los clichés se pueden romper con un cambio de personajes. Muy lindo, me ha gustado un montón, da la sensación inicial de ser totalmente cliché hasta el final.
    Un Besote Andrés.

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    1. Un besote para vos también Sue, gracias por pasar y comentar, espero que hayas tenido un muy lindo St. Valentín.

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  2. Estupendo. Una guerrera en toda regla.
    Fuera estereotipos.
    Me ha encantado.
    Un besillo.

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    1. Es que ¿quién dice que no puede ser la princesa azul la que rescate al pobre príncipe indefenso? A mí me parece interesante el cambio de papeles. Un abrazote María.

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  3. Cuando parece que va a ser el típico cuento...¡zas!
    ¡Bien por ella!
    Un abrazote.

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    1. Y con un golpe de espada, corta las cadenas de los estereotipos y los clichés.

      Abrazote para vos también, gracias por pasar y comentar.

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  4. Me ha encantado este atípico cuento, muy, muy original. Un beso

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