sábado, 8 de agosto de 2015

La Boda

Ese día ella estaba más feliz que nunca, se había asegurado que todo saliera acorde a los planes, porque para el día más importante de su vida, nada podía fallar. Diferente a lo que siempre había pensado, muy atrás habían quedado sus irreverencias de la juventud. El pastel de bodas de varios pisos lucía como una verdadera obra maestra, los adornos y las flores brindaban una atmósfera de edén, se había asegurado que todos sus amigos llevaran sus mejores trajes, sobre todo su madrina y las damas de compañía que no podían desentonar; pero la verdadera joya de la corona era su vestido, ese vestido blanco que la había hecho lucir como una reina ante el altar.

Era la hora del agasajo, la fiesta de ese día tenía que ser algo inolvidable, el bufé, el vino y los invitados hacían de esa la boda soñada; todo parecía magnífico mientras ella se paseaba del brazo del amor de su vida por todo el salón. Llegó la hora del brindis, ese momento mágico en el que todos los invitados dedicarían sus mejores deseos para los novios y los novios afirmarían su amor y su agradecimiento con un discurso emocionante. Al llegar el turno de la madrina, esta anunció una sorpresa para la novia, otro cantante entonaría una canción muy especial para ella.

La novia emocionada por la curiosidad, no podía evitar sonrojarse al saber que una sorpresa le aguardaba; sin embargo su rostro cambió por completo al ver al cantante. Una mirada de angustia nubló el brillo que aparecía en sus ojos hasta hacía unos instantes, la tierna y dulce sonrisa se transformo lentamente en una mueca de dolor y sus mejillas se tornaron pálidas. En el salón todos los invitados se quedaron en silencio al ver la reacción de la novia mientras le miraban asombrados. Ese mismo silencio fue el que permitió que retumbase con más fuerza el eco de unos pasos, un bastón y el molesto silbido agudo de un hombre que se abría paso entre los invitados para acercarse al escenario.

El novio desconcertado hablaba al oído de su amada, tomándola por el brazo para llamar su atención, pero ella que parecía hipnotizada lo ignoraba por completo mientras una lágrima se derramaba por su mejilla y miraba fijamente al hombre que avanzaba silbando su molesta melodía. En el escenario los otros músicos esperaban ya preparados al que se acercaba para cantar. Al llegar el hombre del bastón, el que parecía ser el líder del grupo le tendió la mano con un gesto cordial para ayudarlo a subir al escenario. El tipo del bastón vestido de manera informal y la barba sin afeitar desencajaba por completo con el resto de músicos que aparecían acorde a la ocasión.

En el momento en que la novia dejó caer la copa de vino que se quebró en mil pedazos por el suelo, se desató una fuerte tormenta afuera del salón que oscureció  todo y generó un ambiente lúgubre en la que hasta hacía unos momentos parecía la fiesta perfecta. Fue en ese momento en el que el hombre del gabán tomó el micrófono y se lo acercó a los labios para cantar una canción triste y pausada mirando a los ojos a la novia que ahora parecía más bien un cadáver andante. La voz del tipo sonaba con un acento extranjero, ronca y desgastada, pero aún así, era evidente que ponía su mejor esfuerzo en interpretar su penosa melodía, mientras sus compañeros lo acompañaban con sus violines al compás de la tormenta que caía afuera y la novia le hacía el coro mentalmente moviendo apenas los labios.

Fueron sólo un par de minutos pero la atmósfera era tan pesada que parecía que hubiesen pasado años desde que afuera empezó a llover y el individuo del bastón empezara a cantar. Al terminar la canción, la novia sintió de nuevo ese corrientazo que hacía muchos años estaba ausente, cerró los ojos y apretó las manos en un gesto de indignación al percatarse de la sensación que corría por sus piernas mientras el cantante del grupo hacía un último esfuerzo por bajar del escenario, apoyándose en su bastón para marcharse silbando de nuevo la molesta tonada con que había llegado.

Todos los invitados lo vieron alejarse, apoyándose penosa y pesadamente en su bastón, mientras en la mente de la novia resonaba una voz que decía:

"Te prometí cantar en tu noche de bodas y sabes que lo voy a cumplir; ese día sabrás que es muy tarde para que me des tu respuesta, sin embargo, quédate tranquila, ellos me cuidarán por ti".

Agosto de 2015.


8 comentarios:

  1. Logras transmitir la felicidad de la fiesta, el aire de celebración, para luego romperlo en una escena magnífica y casi siniestra, esa en la que el tipo del bastón cruza la sala hasta el escenario en medio de un sepulcral silencio: lo pude ver a la perfección. Un ritmo fluido y trepidante que nos mete de lleno en la historia. El final no lo entendí del todo. ¿Era un antiguo amante? No lo entendí por lo de ''ellos me cuidarán por ti''. Eso me despistó. Aún así, termino de leer este relato con la sensación de haber vivido toda la escena que narras.
    Saludos, Andrés.

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    1. Muchas gracias por tu comentario Ricardo y gracias por pasar a visitar. Un abrazo.

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    2. De nada, u placer, Compañero, pero es verdad, ahora al leer el comentario de Conxita me he acordado de la pregunta que te hice y me he dado cuenta que no me respondiste, jeje... Por favor, me gustaría saber quién era ese hombre.

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    3. Es alguien a quien se le debe una respuesta y una promesa no cumplida, un fantasma del pasado que sólo llegó para recoger sus últimos recuerdos. Podría decirte la identidad del personaje, digamos que es un amante, lo importante es saber ¿cuál fue esa pregunta? ¿y cuál fue la promesa?, te dejo la intriga. Un abrazo compañero.

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  2. Andrés
    Me ha gustado como describes perfectamente el ambiente de fiesta y vas sintiendo como te envuelve y sientes la fiesta, leía intrigada queriendo saber la sorpresa y viendo como esa fiesta se convertía en algo triste, pero me he quedado intrigada ¿quién representa que es el personaje que aparece? como decía Ricardo ¿un antiguo amante? ¿ un padre al que no cuidó? al final el desasosiego que deja el hombre es importante.

    Un saludo
    Conxita
    http://enrededandoconlasletras.blogspot.com.es/

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    1. Primero que todo un abrazo Conxita, te doy la bienvenida a este espacio, gracias por pasar a leer y comentar. Como le decía a Ricardo, lo importante es averiguar ¿cuál es la promesa no cumplida? ¿cuál es la respuesta que este extraño sujeto estaba esperando? ¿sos capaz de averiguarlo a partir de lo que se menciona en el texto?

      Saludos, Conxita

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Me alegra que te haya gustado Susurros, y que buena cita la que has usado, hasta el momento eres quien más se ha acercado a la respuesta. Un abrazo.

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