sábado, 9 de enero de 2016

Silencio de guerra

Silencio es todo lo que hay antes de una batalla
Cuando el tintinear de las armas y las armaduras permanece calmo
Cuando los corazones de los soldados esperan exaltados
Cuando los preparativos del combate están ya todos listos
y los corceles resoplan alterados, golpeando el suelo con sus cascos,
mientras los jinetes empuñan las riendas, como aferrándose a su propias vidas
esperando el momento de galopar al encuentro de sus enemigos.

Los ojos de los hombres se fijan en el horizonte, donde ondean las banderas enemigas
Las manos empuñan las armas y los escudos, listos para chocar en la batalla
Las cuerdas de los arqueros permanecen tensas por sus dedos
Deteniendo las flechas y esperando la orden de fuego.
Las mentes y los corazones de los combatientes regresan por un instante
al lado de sus familias, al lecho cálido de las esposas y a los brazos de sus hijos.

Silencio es también lo que queda después de una batalla
Cuando los gritos de lucha ya cesaron y las gargantas están agotadas
Cuando el ruido de la guerra se ha apagado por completo y los ganadores
se retiran victoriosos; a descansar, celebrar y preparar el próximo combate
dejando los restos de los enemigos desperdigados por el fango.
Cuando la muerte despechada ha apagado los lamentos de los heridos.
Un silencio gélido y eterno que contrasta con el llanto de los familiares de los caídos.

09 de enero de 2016.

2 comentarios:

  1. Una poesía triste donde los silencios se vuelven guerra y las guerras se vuelven silencios. Los gritos tienen que ser para que no haya mas guerras.Un saludo

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    1. "los silencios se vuelven guerra y las guerras se vuelven silencios", vaya que linda frase. Un saludo para vos María del Carmen.

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